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    Sublevación social en Turquía

    Actualidad mundial | Ramón Arturo Guerrero.  Sublevación social en Turquía
    WASHINGTON, 12 Jun 2013 (AFP) - Estados Unidos exhortó este miércoles a Turquía, sacudida por manifestaciones de protesta contra el gobierno, a que respete la libertad de expresión... "Estamos preocupados por cualquier intento de castigar a individuos simplemente por haber ejercido su libertad de expresión", declaró a la prensa la portavoz del departamento de Estado, Jennifer Psaki.
    Estambul, 12 Jun 2013. AFP. El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, trató ayer de desactivar el descontento de los manifestantes con la idea de convocar un referéndum sobre el proyecto de remodelación de la plaza Taksim, que originó las protestas antigubernamentales hace casi dos semanas.
    Estambul, 16 Jun 2013 (AP) — La policía antimotines acordonó calles, levantó barricadas y lanzó gas lacrimógeno y cañones de agua para evitar que los manifestantes anti-gubernamentales convergieran en la céntrica plaza de Taksim, en Estambul el domingo, mientras el primer ministro de Turquía se dirigía a cientos de miles de seguidores a pocos kilómetros de distancia.

    Afectada la imagen interna de Erdogan
    Nunca antes, en sus 10 años al frente del gobierno turco, Erdogan había afrontado tan amplias expresiones de descontento. Las indicaciones de que el Gobierno de EEUU se halla preocupado por el vuelco de los acontecimientos es una muestra de la profundidad de la crisis que envuelve a ese aliado euroasiático clave, en el preciso momento en que el presidente Obama ha ordenado intensificar el respaldo a los mercenarios extranjeros que combaten por derrocar al régimen sirio.
    Las protestas comenzaron en el parque Gezi a finales de mayo y se extendieron a decenas de ciudades de todo el país. Erdogan las ha atribuido a una trama nebulosa por desestabilizar su gobierno. Sus críticos, en cambio, lo han acusado a él de asumir una manera cada vez más autocrático de gobernar y de tratar de imponer su islamismo conservador a la población de un país gobernado por leyes seculares, lo cual Erdogan niega con vehemencia.

    Afectada la imagen externa de Turquía
    La imagen de Turquía en partes de la comunidad árabe y musulmana ha sufrido por la evidente alianza de su gobierno con Qatar, Israel, Francia, EEUU y Arabia Saudita para derrocar al presidente Assad de Siria. Ahora se agrega, como reporta AFP en un cable del 16 de junio que “Estambul, que a finales de mayo parecía en una buena posición para ser elegida sede de los Juegos Olímpicos de verano de 2020, tras cuatro intentos sin éxito, trata ahora de limitar los daños que ha podido hacer a su imagen la oleada de protestas contra el gobierno".
    En la misma fecha la agencia alemana DPA razonaba que “Al desalojar a quienes manifestaban en el parque Gezi y la plaza Taksim de Estambul, la policía turca empeora la crisis política nacional y dificulta las negociaciones para incorporar a ese país a la Unión Europea”.
    El celo de las autoridades por evitar que Taksim volviera a llenarse de manifestantes llegó al punto de advertir de que a quien entrara en el lugar se le aplicaría la legislación antiterrorista. "A partir de este momento, cualquier persona que se encuentre allí, lamentablemente tendrá que ser considerada por el Estado como miembro de una organización terrorista", advirtió en una entrevista con la televisión el ministro de Asuntos Europeos, Egemen Bagis.

    Comité describe la situación
    Oya Ersoy, Presidenta de las Casas del Pueblo de Estambul, emitió el lunes 17 un comunicado en el que describe la situación en la mayor ciudad de Turquía tras la embestida del gobierno los dos días anteriores: "No es posible detener la lucha de nuestro pueblo" Queridos hermanos y hermanas, queridos amigos del movimiento democrático popular turco: Los estambulitas estamos bajo un brutal ataque de las fuerzas policiales y de la gendarmería desde la tarde del 15 de junio, cuando la policía atacó el Parque Gezi. Todo empezó tras las descaradas provocaciones del Primer Ministro Erdogan. La ciudad se halla bajo nubes de gases lacrimógenos de todo tipo, incluyendo gases prohibidos, que están utilizándose más allá de cualquier límite. La Plaza de Taksim parece un campo de batalla y en estos momentos está cerrada al público. Asimismo y hasta las primeras horas de la mañana de hoy, se han estado utilizando balas de goma, cañones de agua con abrasantes ácidos químicos y bombas de sonido. Hay filas de gente desnuda esperando ayuda frente a los hospitales, pero los hospitales y hoteles que se están utilizando como refugio están también siendo atacados con gases una y otra vez. Durante los ataques con gases lacrimógenos se han perdido numerosos niños que están gravemente afectados.
    Sublevación social
    Lo que caracteriza estas manifestaciones, y preocupa al Gobierno de Erdogan y sus aliados de la OTAN encabezados por Estados Unidos, es la amplitud del abanico social involucrado. Se trata de sectores tan disimiles que podría decirse que abarcan a toda la sociedad turca. Por ejemplo, el día 12 cientos de abogados marcharon en Ankara como parte de la ola de manifestaciones contra el gobierno. Y no es posible que la sola remodelación de un parque, por más simbolismo que este represente, pueda congregar a tantos sectores y con tal determinación. No, el objetivo final es el derrocamiento de Erdogan y su régimen cada vez más autoritario. Hay quienes sostienen que el líder islámico instaura “una dictadura paulatina”.
    En lo del parque Gezi en Taksim desembocó una larga lucha histórica, fue el momento que hizo estallar la chispa contra 10 años de política económica neoliberal que si bien llevaron a Turquía a un crecimiento nunca antes visto, convirtiéndola en la 16ª economía mundial, sumió a millones en la pobreza. Con las políticas neoliberales se perdió capacidad de consumo interior, agudizado por una extrema ola de privatizaciones de empresas y de recursos naturales que afectaron especialmente al campesinado y los trabajadores urbanos. El efecto a lo largo de estos años ha sido la migración masiva del campo a los cinturones de miseria urbanos y de las ciudades a Europa, especialmente Alemania donde hay ya 1.8 millones de turcos.
    El destacado intelectual turco Kerem Öksem trata de explicar por qué las protestas pudieron estallar a tan gran escala bajo las condiciones de un rápido crecimiento económico, de la reducción del desempleo y de la pobreza urbana. Dice en el texto El telón de fondo histórico de la Turquía moderna, publicado en Jadaliyya.org: “A partir de las ruinas de un imperio, la violencia y el sufrimiento conformaron el paisaje político y moral de Turquía, desde el genocidio armenio y el desarraigo forzoso de las comunidades musulmanas en los Balcanes y su huida a Turquía a la destrucción de los pueblos no musulmanes. La República de 1923 constituyó un intento de romper con ese pasado y crear una identidad y narrativa histórica que negaran todos esos sucesos. Fue una república basada en una visión nacionalista y excluyente del mundo, pero sirvió para crear una clase media turco-musulmana moldeada a imagen cultural de sus contemporáneos europeos, forjando una fuerte identidad nacional basada en el culto a la personalidad alrededor de su principal dirigente, Mustafá Kemal Atatürk. Gran parte de la historia del país estuvo dominada por la opresión y la explotación. El lugar de Turquía en el orden mundial internacional ha ayudado a sus clases hegemónicas a mantener su control sobre el poder. Como fue un Estado-frente durante la Guerra Fría, se desarrolló un modelo de tutelaje burocrático-militar que aseguró la permanencia de un sistema político híbrido donde de forma regular se celebraban elecciones que colocaban políticos en el poder, que, en última instancia, tenían sólo una potestad limitada al margen de la esfera económica. Este sistema permitió la progresiva inclusión económica no sólo de las elites urbanas sino también de los emigrantes del campo, quienes, a partir de la década de 1950, fueron trasladándose a las ciudades cada vez más desarrolladas del oeste de Turquía. Sin embargo, rara vez llegó a cuestionarse la hegemonía cultural de las elites que fundaron el Estado”.

    Indicadores sociales y económicos de Turquía
    Superficie 783,562 km2, Anatolia en Asia y Balcanes en Europa
    Población 79.5 MM, turcos 70%, kurdos 18%; judíos, armenios,
    Religiones 99% musulmanes (80% suní, 10% alauitas)
    Ingreso por persona US$14,700
    Producto interno US$1,100,000 millones
    Exportaciones US$143,500 MM (Alemania 10%, Iraq 6%, RU 6%)
    Importaciones US$232,900 MM (Rusia 10%, Ale 9.5%, China 9%)
    Actividad por sectores Agro 24%, servicios 49%, industria 27%
    Población en pobreza total 18%
    Alfabetizados 91%
    Acceso a Internet 42%
    Televisores por 1,000 hab. 423
    Celulares 66 millones (lugar 17 del mundo))
    Mortalidad infantil 23.07 por mil nacidos vivos
    Presupuesto militar US$10,300 millones
    Tropas en activo 510,600
    Fuentes: ONU, PNUD, FMI, Banco Mundial, TURKSTAT, Unicef