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    Vivir a plenitud la Madurez

    Entrevista | Amigo del Hogar.   Movimiento Vida Ascendente, Vivir a plenitud como Adulto Mayor 
    Osvaldo Montferrand, sacerdote diocesano en Argentina y la Señora Gregoria San Martín, de Perú, visitaron la República Dominicana y otros países de Centro América para tomar contacto directo con los grupos de Vida Ascendente. Osvaldo Montferrand es párroco en Nuestra Señora de Luján de Zárate, diócesis de Zárate-Campana, en la provincia de Buenos Aires. Desde hace más de treinta años acompaña los grupos del movimiento Vida Ascendente en su país y también en Latinoamérica.
    La Sra. Gregoria San Martín, de Perú, es la coordinadora de Vida Ascendente para América Latina. Ambos se han reúnido ya con otros países de Latinoamérica por regiones, países del Cono Sur, países Andinos…
    Nos han contado del movimiento Vida Ascendente en esta entrevista para nuestros lectores.

    ¿Qué es Vida Ascendente?
    Es un movimiento de laicos y reúne adultos mayores, digamos jubilados, abuelos. Se trata de personas activas que desean reunirse y compartir amistad, valoran esta etapa con una espiritualidad propia, y ofrecen diferentes servicios a la comunidad, principalmente en el nivel de los mayores y ancianos. El sacerdote asesor es un acompañante de los grupos, y en este caso un adulto mayor igual que ellos.

    ¿Cómo surge y dónde está presente este movimiento?
    Nace en 1960 en algunas diócesis de Francia como Acción Católica de adultos mayores. Cuenta con la aprobación del episcopado y se extiende rápidamente, pasa a otros países de Europa. Algunas personas que lo conocieron lo trajeron también a algunos de nuestros países latinoamericanos. En 1985 se decidió presentar el movimiento en Roma para ser aprobado oficialmente por la Iglesia. En América Latina el CELAM lo comenzó a difundir ese mismo año, y así nacieron muchos grupos. Al inculturarse en nuestras realidades el énfasis se puso en la situación de los adultos mayores y ancianos, que no es la misma de los países europeos. Entre nosotros ya desde Puebla se nombraba a los ancianos entre los nuevos rostros de los pobres. En 1996 la Santa Sede dio su aprobación oficial, reconociéndola como asociación internacional privada de fieles.
    Hay grupos en México, Costa Rica, Panamá, R.Dominicana, Haití, Colombia, Ecuador, Perú, Brasil, Paraguay, Uruguay y Argentina.

    ¿Cómo se forma y desarrolla el grupo?
    Los adultos mayores estamos en todas las comunidades como en todas las familias, y en una proporción importante. Es fácil comenzar a reunirse entre mayores, basta que alguien los convoque, y la Iglesia es un ámbito natural para reunirse entre iguales. Como grupo de un movimiento católico siempre necesitamos contar con la aprobación del párroco del lugar, y por lo general las reuniones del grupo se realizan en las parroquias. No requieren la presencia constante del sacerdote, pero cuentan con su acompañamiento.

    ¿Cuál es la visión de los adultos mayores en Vida Ascendente?
    Para nosotros el adulto mayor es protagonista en su grupo, no es objeto de cuidado y de ayuda de los demás miembros de la comunidad. A toda edad se puede ayudar a los ancianos que están solos o visitar geriátricos, en los grupos de Vida Ascendente son los propios mayores quienes se reúnen y deciden. Muy a menudo las personas que llegan a la edad madura tienen la impresión de que su vida se ha acabado. Tienen tendencia a remitirse al pasado con nostalgia, para ellos es vital encontrarse entre mayores, salir del pesimismo y de la soledad, y decidirse a seguir viviendo, recorrer una nueva etapa.

    ¿Cuáles son los hilos conductores de Vida Ascendente?
    Siempre se ha considerado que los temas referentes del movimiento son la espiritualidad, la amistad y el apostolado. La vida en el espíritu abarca todas las edades de la vida pero es evidente que encuentra una etapa muy especial al llegar a la edad del balance, con la experiencia adquirida con todo lo ya vivido. La amistad comienza a ser diferente, decisiva, cuando ya hay muchas ausencias en la familia, cuando ya los hijos han tomado vuelo. Y el apostolado quiere decir todo lo que uno se siente capaz de hacer en medio de su propia familia, de su sociedad y de su Iglesia. Es mucho que lo aún se puede dar y hacer.

    ¿Qué rol desempeñan los Adultos mayores en la familia y en la Iglesia?
    El nivel formado por los fieles de mayor edad ocupa en la comunidad eclesial el lugar de los abuelos. Fueron hijos, fueron padres, ahora son mayores. Hay mucho para trasmitir de modo intergeneracional, pueden ser una verdadera biblioteca de consulta, pueden ser el senado de una comunidad.
    En la familia cada miembro tiene un rol a cumplir que no pueden intercambiarse. Los mayores no pretenden ser la referencia patriarcal. Pero de la familia requieren, y merecen, todo el amor y el reconocimiento que ellos dieron en su vida. Hoy la Iglesia tiene que reprochar con frecuencia el desamor que muchos adultos mayores reciben de su propia familia.

    ¿Cuáles aspectos de la vida de los adultos mayores enfatizan?
    Sin duda los valores que son permanentes en todas las edades, la dignidad como persona, su condición como hijo de Dios, pero también todo lo aprendido en el libro de la vida, lo compartido y lo recibido con los demás.

    ¿Qué valores evangélicos se expresan?
    El espíritu de los bienaventuranzas se hace patente a esta edad, porque se posee la pobreza de alma cuando se cuenta cada vez más solo con Dios. Y se es paciente y alegre, y capaz de construir la paz, ser misericordioso, y tratando de mirar a todos como los mira Dios. Se ha experimentado mil veces el perdón y se siente constantemente la acción de gracias por lo vivido.

    ¿Y la respuesta de los adultos mayores a esta propuesta?
    Por lo general la respuesta ha sido como a algo que se estaba necesitando, un lugar, un ámbito donde sentirse protagonista de sus propias inquietudes, de compartir con amigos, de brindarse para ayudar. Algunos nos han dicho que les ha cambiado la vida, que ahora ven que en la Iglesia hay un lugar para ellos, que a veces no encuentran en la sociedad.

    ¿Qué ha logrado Vida Ascendente para que se valore y acompañe esa etapa de la vida?
    En la actualidad puede parecer que solo es apreciado lo que es productivo y lo que puede reportar ganancias,. Por eso es todo un testimonio que la Iglesia mire a sus adultos mayores como capaces de aportar lo que Juan Pablo II llamó los “carismas del atardecer de la vida”, la alegría serena, el amor fiel, la sabiduría de la experiencia.
    Vida Ascendente ha logrado ser parte de la pastoral del adulto mayor y ofrecer su servicio a las comunidades eclesiales, integrando a hombre y mujeres de la tercera edad. ADH 770