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    "Queremos una Iglesia comunión,..."

    Entrevista | Amigo del Hogar  
    Mons. Héctor Rafael Rodríguez, nuevo obispo de La Vega: 
    "Queremos una Iglesia de comunión, donde todos participen"  
    Imagina "una Iglesia cercana, cordial, humilde" para este momento de la historia, y el recuento de su vida testimonia una personalidad muy a tono para servir en la construcción de esa Iglesia dominicana que sueña también fraterna, comprometida, profética y mística. Mons. Héctor Rafael Rodríguez, nos ha concedido una entrevista a pocas semanas de su instalación como Obispo de la diócesis de La Vega. Con él, hablamos de su procedencia familiar y misionera, su experiencia en ese caminar; comparte cómo le ha impactado este nombramiento y su sintonía con el papa Francisco. Hemos dialogado sobre otros aspectos de la realidad eclesial.

    Procedencia familiar y misionera
    Rafael nació en un campo de Sánchez, Provincia de Samaná, en el año 1961, en una familia de prácticas católicas tradicionales: misas, rosarios, catecismo, participación frecuente en los sacramentos; de profundos valores cristianos y morales: solidaridad, honestidad, honradez, responsabilidad, sensibilidad por los más necesitados.
    Su llamada vocacional está marcada de signos que le permitieron “ir intuyendo que el Señor quería algo serio conmigo. Pero debo decir que esto se dio en un proceso gradual”, relata. Por supuesto, menciona el ambiente familiar, convencido que fue factor determinante para que se orientara por este estilo de vida consagrada.
    Luego su contacto con los Misioneros del Sagrado Corazón, “quienes me acompañaron y me ayudaron a tomar conciencia de la llamada de Dios. Fui profundamente tocado por el testimonio de abnegación de estos misioneros que conocí desde muy temprana edad. Dios me ha hablado, me ha desafiado y me ha persuadido a través de su testimonio de vida”. Con el acompañamiento de los MSC se dio en él “un camino progresivo de clarificación vocacional llegando comprender que Dios me pedía seguirlo desde la vida religiosa msc”.
    Y enfatiza: “Pero la verdad es que mis motivaciones siempre han estado muy ligadas a lo que tiene que ver con el servicio desinteresado y la donación de mi vida al Señor y a la gente desde la misión que la Iglesia me ha ido encomendando”.

    Cómo ha recibido este nombramiento
    “Ni por mi mente ni por mi corazón habían pasado las expectativas de servir a la Iglesia desde el episcopado, porque ese no ha sido mi mundo, ni mi ambiente. En este momento más que nunca ha resonado en mí este texto del profeta Isaías:  ‘Porque los pensamientos de ustedes no son los míos, ni los caminos de ustedes son mis caminos’ (Is 55, 8). Así es: los caminos del Señor son inescrutables.
    Y la diócesis de La Vega, a la que ha sido destinado, también le anima: “Pero el saber que esta es una de las zonas más acogedora, hospitalaria y de personas creyentes, de una alta sensibilidad religiosa, me anima mucho y me hace sentir tranquilo”.

    Sintonía con el estilo del papa Francisco
    En sus primeras declaraciones a medios de la Iglesia dominicana, Rafael habló de Francisco como una fuente de inspiración para todos los cristianos y detalló el impacto que produce en su vida.
    “El Papa francisco ha impactado y sigue impactando mi vida, de manera especial sus palabras claras y comprensibles; sus gestos de cercanía, acogida y sencillez tan humanos; su defensa y predilección por  los más necesitados; su insistencia en la autenticidad del ser humano y de manera muy particular de los miembros de la Iglesia; su coherencia de vida (conexión entre lo que dice y lo que hace) lo hace creíble y atractivo. Me impresiona su estilo de vida “mínimo”, sobrio, pobre... Pero siempre aspirando a grandes ideales. En una palabra, veo el Papa Francisco como una fuente de inspiración para todos los cristianos”.

    La Iglesia que sueña
    Serás pastor de una porción del pueblo de Dios (Diócesis  de La Vega), ¿Cómo sueñas tú el conjunto de la Iglesia dominicana para nuestros tiempos?
    Una Iglesia comunión donde todos participen de acuerdo a los dones que han recibido del Señor; una Iglesia cercana, cordial, humilde, fraterna, comprometida, profética y mística.

    Perfil del obispo de hoy
    Al menos por sus nuevos obispos en unos años nuestra Iglesia tendrá un nuevo perfil, ¿Cuál perfil de obispo le conviene para los desafíos actuales?
    Recojo lo central de lo que he dicho en la respuesta a la pregunta anterior: un obispo servicial,  humilde, sencillo, cercano, firmemente comprometido con los intereses del Evangelio, cerca de Dios y de la gente. Un pastor de acuerdo al Corazón de Dios.

    Cómo valora nuestra iglesia
    Has conocido muchas experiencias eclesiales fuera, ¿cuáles expresiones valoras de nuestra iglesia?
    La sensibilidad religiosa, la solidaridad, la fraternidad y la cercanía con la gente.

    Desafíos de las familias
    La Iglesia celebró un Sínodo sobre la familia, ¿cuáles son para ti los temas más importantes y los más difíciles para acompañar a la familia hoy?
    La comunión a los divorciados vueltos a casar, los homosexuales, la violencia doméstica. Los ancianos en la familia, el tema de la enfermedad en la familia, el tema de los discapacitados, el tema de la eutanasia. Estos últimos tienen que ver con la gran preocupación del Papa sobre la cultura del descarte.

    El espíritu misionero de los MSC
    Tu Congregación -MSC- anuncia el Amor, ¿hacia dónde apunta el espíritu misionero en ella? ¿Cuáles son sus prioridades actuales?
    Actualmente se están dando los pasos hacia una  reestructuración general y local de las estructuras, las obras y las personas, a fin de agilizar nuestra misión. La meta es llegar a un proyecto congregacional ajustado a la realidad de la Congregación y de la Iglesia, capaz de responder a los grandes desafíos que nos plantea el mundo de hoy. Como Congregación tenemos claro que hemos de testimoniar que Jesús nos ama, está vivo y continúa siendo la base sobre la que se construye la comunidad eclesial a través del encuentro comunitario, el diálogo con los hermanos que comparten la misma fe, la escucha comunitaria de la Palabra de Dios, el amor compartido en gestos de fraternidad y de servicio de manera especial hacia los más necesitados. La misión de cada Misionero del Sagrado Corazón es manifestar a los demás, con su presencia, que Dios nos ama, nos defiende y nos salva.

    Qué aprendemos de una Iglesia perseguida
    En regiones del mundo la Iglesia vive una situación martirial, ¿estamos preparados para la indiferencia o la persecución de la Iglesia? ¿qué debemos aprender en esta situación?
    Me parece que en occidente no nos será fácil asimilar la persecusión debido a los momentos de “gloria” que hemos vivido, donde la Iglesia católica ha tenido un papel protagónico en la sociedad. Creo que debemos aprender dos cosas entre otras: a) Que la persecusión por motivos de fe nos reafirma la dimensión martirial de la Iglesia.  b) Que, aunque la Iglesia sea perseguida, la muerte, la cruz, la persecución y el rechazo no tienen la última palabra sobre los proyectos de Dios.
    Situaciones humanas que nos interpelan

    ¿Cuáles situaciones humanas interpelan a la Iglesia?
    El gran número de desplazados en el mundo a causa de la violencia, las persecuciones políticas y religiosas y la falta de oportunidades de trabajo en los países más pobres del planeta; insensibilidad humana ante el sufrimiento, enfermedades, pandemias, el hambre, la violación de los derechos humanos; la cultura de descarte donde las personas son “útiles” si producen, tienen salud y viven con autonomía y no se convierte en una “carga para los demás”.

    Relación Iglesia-Sociedad
    Dos desafíos para la relación entre la Iglesia y la Sociedad
    Hablar un lenguaje que la gente entienda, complementado con gestos de cercanía, cordialidad y escucha. Una espiritualidad que permita el cultivo de una consistente vida interior. Una vida cristiana fundamentada sobre “la roca”, es decir, Jesucristo, será capaz de soportar todas las tempestades que intenten derribarla.

    Actitudes y comportamientos evangélicos
    Actitudes cristianas para vivir la fe hoy y comportamientos para sintonizar con el mundo
    Actitudes: Escucha-diálogo, empatía-comprensión y firmeza. Y en cuanto a nuestro comportamiento: Sencillez de vida… no complicar a la gente con los enredos de la burocracia, cercanía a la gente; capacidad de escucha de lo diferente, lo diverso.

    Mensaje para la diócesis
    Con la mirada puesta ya en la iglesia diocesana que le corresponde pastorear, Rafael envía un mensaje a su feligresía, animando a la comunión y la participación.
    “Quiero animar a la comunión y participación de todos los fieles en los proyectos de la diócesis basándome en 1Cor 4, 29. Cada persona es diferente, con diversidad de dones, cualidades y defectos. Me atrevo a animar a todas y todos en la Diócesis a poner los talentos que Dios le ha dado gratuitamente al servicio de los demás. Que nadie “entierre” sus talentos. Pónganlos a disposición de la construcción del Reino de Dios”... Y ustedes verán que nuestra diócesis seguirá siendo la gran Diócesis de La Vega: dinámica, llena de vitalidad, evangelizadora, mística y profética, valiente… una Iglesia al servicio del Dios de la Vida. Todos son necesarios, pero a condición de que formen parte de un mismo cuerpo que es la Iglesia, cuya cabeza es Jesucristo. ADH 790.

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