La Iglesia Hoy | Eduardo Berdejo
Hoy se
celebra la 34° Jornada Mundial del Enfermo
El Papa León XIV bendice una joven
que superó un cáncer en una Audiencia General en el Aula Pablo VI del Vaticano.
| Crédito: Vatican Media.
Cada 11 de febrero, fiesta de la
Virgen de Lourdes, la Iglesia Católica celebra la Jornada Mundial del Enfermo,
la primera bajo el pontificado de León XIV y que este año lleva por lema La
compasión del samaritano: amar llevando el dolor del otro.
La Jornada Mundial del
Enfermo fue
instituida por San Juan Pablo II el 13 de mayo de 1992, respondiendo a la solicitud que le hizo el
Cardenal Fiorenzo Angelini, entonces presidente del Consejo pontificio para la
pastoral de los agentes sanitarios.
En la carta que le dirigió al
purpurado, el santo polaco escribió que el objetivo de esta jornada es
sensibilizar a los católicos y a la sociedad en general sobre “la necesidad de
asegurar la mejor asistencia posible a los enfermos” y ayudarles “a valorar, en
el plano humano y sobre todo en el sobrenatural, el sufrimiento”.
También se busca que las diócesis y
organizaciones religiosas “se comprometan en la pastoral sanitaria”, se
favorezca el voluntariado, se refuerce “la formación espiritual y moral de los
agentes sanitarios” y que los sacerdotes “comprendan mejor la importancia de la
asistencia religiosa a los enfermos”.
El Dicasterio para el Servicio del
Desarrollo Humano Integral destacó que para este año la Jornada Mundial del Enfermo tendrá un
carácter solemne y será celebrada en la Diócesis de Chiclayo (Perú), sede del
ministerio episcopal del entonces Mons. Robert Prevost (hoy León XIV), entre
los años 2015 y 2023.
Para ello, el Papa nombró al
Cardenal Michael Czerny, prefecto del Dicasterio, su enviado especial a la
diócesis peruana, donde se encuentra desde la noche del domingo pasado.
El cristiano se hace prójimo del que sufre
En el mensaje
para la XXXIV Jornada Mundial del Enfermo, el Papa León XIV explica que en la parábola del buen samaritano,
“Jesús no enseña quién es el prójimo, sino cómo hacerse prójimo, es decir, cómo
volvernos nosotros cercanos” al necesitado.
En ese sentido, señala que “el amor
no es pasivo, va al encuentro del otro; ser prójimo no depende de la cercanía
física o social, sino de la decisión de amar. Por eso, el cristiano se hace
prójimo del que sufre, siguiendo el ejemplo de Cristo, el verdadero Samaritano
divino que se acercó a la humanidad herida”.
El Papa aclaró que no se trata de
“meros gestos de filantropía, sino signos en los que se puede percibir que la
participación personal en los sufrimientos del otro implica el darse a sí
mismo, supone ir más allá de cubrir necesidades, para llegar a que nuestra
persona sea parte del don”.
León XIV también recuerda que en
sus años como misionero y obispo en Perú constató “cómo muchas personas
comparten la misericordia y la compasión al estilo del samaritano y el
posadero”, a través de un entramado de relaciones que “supera el mero compromiso
individual”.
En ese sentido, el Pontífice
recordó que el cuidado de los enfermos no sólo es una “parte importante” de la
misión de la Iglesia, sino “una auténtica acción eclesial”.
*Eduardo
Berdejo
Profesional en Comunicación Social
de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos en Perú, tengo más de 20 años de
experiencia en periodismo digital católico. Como parte de ACI Prensa he sido
enviado a cubrir los viajes del Papa Francisco a Cuba, México, Colombia y Perú,
además del Sínodo de la Sinodalidad en el Vaticano en 2023.


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