La Escuela Económica | Esteban Delgado (@estebandelgadoq)
Primero
es ahorrar; después se puede hablar de invertir
Los
medios informativos electrónicos, las redes sociales, los portales oficiales de
entidades financieras o relacionadas con economía están llenas de información
sobre finanzas personales. Eso es positivo, pues sirve de orientación a la
ciudadanía sobre la forma de administrar sus recursos disponibles.
Sin
embargo, en casi todos los casos el mensaje está dirigido en “despertar” la
ambición de las personas en lo relativo a “multiplicar su dinero”, “sacarle
rendimiento al dinero”, “hacerse rico en poco tiempo”, dejando de lado el
elemento principal: el ahorro.
El
punto está en que muchos orientadores sobre finanzas personas asumen que la
persona tiene dinero ahorrado, que su problema no es la falta de dinero, sino
la necesidad de hacer algo para que ese dinero no pierda valor en el tiempo.
En
parte, ahí hay un mensaje fuera de orden, debido a que, si bien es cierto que
muchas personas con necesidad de orientación en finanzas personas no tiene
problema de falta de dinero, sí los tiene con relación a la administración de
ese dinero; es decir, el dinero no les alcanza muchas veces para cubrir sus
gastos cotidianos y menos para acumular un ahorro. Por lo tanto, no le será
posible invertir su dinero ahorrado, si todavía no lo tiene ahorrado.
Por
eso, cuando me toca hablar de finanzas personas con algún auditorio, trato de
enfocar mis primeras preguntas en relación con el ahorro, no con la inversión
del ahorro. Ahí es cuando me doy cuenta de que la mayoría de los que buscan
orientación sobre finanzas personales tiene ingresos medios adecuados, pero no
tienen dinero ahorrado. El argumento siempre es el mismo: el dinero no me
alcanza.
De
ahí que, lo primero que se debe tratar con relación a las finanzas personales
es la forma en que, con los recursos disponibles, usted pueda suplir sus
necesidades básicas y ser lo suficientemente disciplinado como para reservar
algo para ahorrar. En principio en ahorro puede ser poquito, luego ir
creciendo; pero siempre debe haber ahorro.
Pero
fíjense que hablé de “reservar algo” no de reservar “lo que le quede” para ahorrar.
Esto así, porque el dinero que se ahorra no es el que sobra, es el que entra
primero. Les pongo el ejemplo de la seguridad social. Los empleados formales
tienen cada mes un descuento de su salario consistente en un 3% (más o menos)
para su seguro de salud y otro 3% (más o menos) para el plan de pensión. Esto
es una especie de ahorro obligatorio de 6% mensual.
Tome
en cuenta que su empleador, antes de pagarle su salario, lo primero que hace es
descontarle ese 6%, es decir, el ahorro va primero. Y fíjese que a usted no le
duele esa reserva de 6% de su salario, porque asume que su salario es el
restante 94%.
Si
usted gana 50,000 pesos mensuales después de impuestos, lo que recibe en
realidad son 47,000 pesos. Entonces, si yo le pregunto cuál es su ingreso
mensual, usted me dirá que son 47,000 pesos, no 50,000. Ya usted asumió como
normal ese descuento de 6%.
Así,
entonces, usted debe hacer con el ahorro. Si decide ahorrar 5,000 pesos
mensuales. Debe asumir, en este caso, que su ingreso mensual es de 42,000 pesos
y con ese dinero es que debe suplir todas sus necesidades. Los 5,000 pesos del
ahorro, usted los apartó “antes de verificar sus necesidades básicas”, las
cuales ha de suplir con los 42,000 pesos, olvidándose de los 5,000 pesos que
usted “apartó primero” como ahorro intocable.
Luego
que usted haya logrado esa disciplina, es decir, la capacidad de “ahorrar
primero” y de administrar sus necesidades con el ingreso restante “sin
endeudarse”, entonces habrá acumulado un dinero en ahorro. Entonces es cuando
se ha de pensar en qué hacer con ese ahorro que va en crecimiento para que siga
creciendo más y que no pierda valor en el tiempo.
Ahí
es cuando se debe hablar de las opciones de inversión de ese dinerito, ya sea
en el mercado de valores o en el propio banco, en forma de certificado. También
puede ser en algún negocio, pero ojo, si es para un negocio, debe considerar
otros elementos relacionados con factibilidad y con su propia vocación para
emprender. De lo contrario, mejor opte por invertir su ahorro en instrumentos
financieros de plazo o tasa fija.
Ya
lo sabe, se debe pensar en invertir el ahorro, pero no es posible hacerlo, si
no se tiene ese ahorro. El ahorro va primero, tanto para ahorrar como para
invertir.


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