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    lunes, 7 de septiembre de 2026

    Escuchar, discernir y caminar juntos: encuentro fraterno de obispos norteamericanos


    La Iglesia Hoy | Sebastián Sansón Ferrari

     


    Escuchar, discernir y caminar juntos: encuentro fraterno de obispos norteamericanos

     

    Del 30 de agosto al 4 de septiembre de 2026, representantes de las Conferencias Episcopales de México, Estados Unidos y Canadá se reúnen para fortalecer la fraternidad, escucharse y discernir juntos caminos de esperanza ante los desafíos de la migración, la evangelización y la defensa de la dignidad humana.

     

    La fraternidad episcopal, la escucha mutua y el deseo de responder juntos a los desafíos de nuestro tiempo marcan el encuentro de obispos de Norteamérica celebrado en la ciudad mexicana de Cuernavaca, estado de Morelos, del 30 de agosto al 4 de septiembre de 2026. Delegados de las Conferencias Episcopales de México, Estados Unidos y Canadá se reunieron para estrechar vínculos y reflexionar sobre la misión de la Iglesia en sus respectivos países.

     

    La iniciativa nació del deseo de Monseñor Ramón Castro Castro, obispo de Cuernavaca y presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano, quien explicó que la idea surgió tras su nombramiento como presidente de la Conferencia.

     

    "Surgió a través de una inspiración del Espíritu Santo", afirmó, recordando su inquietud por "profundizar los lazos con todas las conferencias episcopales", comenzando por los países vecinos. La propuesta encontró, según señaló, "un eco extraordinario y una disposición" por parte de los responsables de los episcopados de Estados Unidos y Canadá.

     

    Durante estos días, los participantes han alternado la oración y la celebración de la Eucaristía con momentos de reflexión, diálogo y convivencia fraterna. Tras la apertura en la Catedral de Cuernavaca, han profundizado en las realidades sociales y eclesiales de México, Estados Unidos y Canadá, así como en la movilidad humana, la migración y la custodia de la dignidad humana. El programa ha incluido también espacios para discernir proyectos comunes, visitas a lugares de valor histórico y cultural y un encuentro con la Virgen de Guadalupe en su Basílica, expresión de la dimensión espiritual que acompaña este camino de comunión.

     

    El propósito del encuentro fue, ante todo, conocerse y fraternizar. Pero también discernir juntos "lo que Dios quiere" para las Iglesias de los tres países y explorar la posibilidad de consolidar una mayor fraternidad regional para afrontar problemas comunes.

     

    Una misma fe ante realidades diversas

    México, Estados Unidos y Canadá presentan contextos sociales, culturales y eclesiales diferentes. Sin embargo, Mons. Castro subrayó aquello que une a sus pastores: "la misma fe, el mismo bautismo y el mismo ministerio".

     

    Entre los temas que ocuparon un lugar central en las conversaciones estuvo la migración. Se trata de una realidad que interpela a los tres países desde perspectivas complementarias: lugares de origen, tránsito y destino.

     

    "¿Cómo poder juntos ver esta realidad y cómo ver la manera de ayudar a los más pobres, a los más necesitados, a los más vulnerables?", planteó el presidente del Episcopado mexicano.

     

    El obispo expresó su convicción de que el encuentro permitió abrir caminos de colaboración. "Creo que el Espíritu Santo ha soplado, realmente nos ha hecho ver caminos en los que podemos trabajar juntos", aseguró.


    Los obispos en un momento del encuentro fraterno

    Los obispos en un momento del encuentro fraterno (Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM))

     

    Un encuentro para escucharse y aprender

    Para Monseñor Daniel Flores, obispo de Brownsville, Texas, y vicepresidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, la reunión fue "un momento de encuentro". El prelado estadounidense destacó la oportunidad de conversar y comprender mejor el contexto de la proclamación del Evangelio en cada uno de los tres países. El deseo, añadió, es que esta experiencia pueda continuar en el futuro, fortaleciendo "un fuerte sentido de comunión" y la cooperación ante cuestiones compartidas.

     

    Entre las preocupaciones comunes mencionó las vocaciones, la evangelización y los desafíos vinculados con la justicia social.

     

    La defensa de la dignidad humana ocupó asimismo un espacio importante en las conversaciones, particularmente en relación con los migrantes y las personas que se encuentran en condiciones de vulnerabilidad.

     

    "La Iglesia siempre tiene un lugar, una voz para hablar, pero también un trabajo que hacer", afirmó Mons. Flores, subrayando la necesidad de acompañar y sostener concretamente a quienes atraviesan situaciones difíciles.

     

    Las conversaciones abordaron también los desafíos que plantea el actual desarrollo tecnológico y su impacto en la vida de las personas y de las sociedades. En este contexto, Mons. Flores evocó las reflexiones del Papa León sobre la protección de la dignidad humana, especialmente la de los más vulnerables.

     

    El encuentro, además de las sesiones de trabajo, ofreció espacios informales para el diálogo y el conocimiento recíproco. Las conversaciones en torno a la mesa permitieron, según el obispo de Brownsville, acercarse más a la realidad de la Iglesia en México.

     

    "He aprendido mucho. Ha sido una gran experiencia escuchar las preocupaciones de nuestros hermanos obispos en el resto de Norteamérica", expresó.


    Encuentro fraterno de obispos de Norteamérica

    Encuentro fraterno de obispos de Norteamérica (Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM))

     

    La movilidad humana, un desafío compartido

    La dimensión histórica del encuentro fue resaltada también por Mons. Pierre Goudreault, obispo de Sainte-Anne-de-la-Pocatière, en Quebec, y presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Canadá.

     

    El prelado canadiense acotó que se trata de una primera experiencia de este tipo en la historia de las tres Conferencias Episcopales. La reunión permitió "desarrollar vínculos de fraternidad, de escucha mutua y de reflexión" sobre la misión de las Iglesias locales, explicó.

     

    Uno de los principales asuntos de interés común fue precisamente "todo el fenómeno de la movilidad humana, la migración". Mons. Goudreault recordó que numerosos migrantes recorren el continente, atravesando México y dirigiéndose posteriormente hacia Estados Unidos o Canadá. Esta movilidad genera múltiples desafíos. Para los obispos, señaló, resulta fundamental reflexionar sobre ellos para acompañar mejor a quienes viven esta realidad.

     

    La mirada de la Iglesia debe atender tanto a la dimensión humana como espiritual de las personas migrantes, con el propósito de hacerse más cercana y ofrecerles un apoyo concreto.

     

    Evangelizar, acompañar y defender la dignidad humana

    Al referirse a los horizontes de la Iglesia en Estados Unidos, Mons. Flores indicó que las prioridades incluyen la evangelización, la promoción de las vocaciones y el acompañamiento a las comunidades migrantes.

     

    "Abrir nuestros corazones" para sostener a quienes se encuentran en condiciones de mayor vulnerabilidad es parte esencial de esta misión, afirmó.

     

    El obispo subrayó que la acción de la Iglesia es una expresión de su fe y que la diversidad de contextos constituye una riqueza cuando las Iglesias pueden compartir sus experiencias de evangelización, catequesis, pastoral vocacional y promoción de la justicia social.

     

    Para la Iglesia en Canadá, Mons. Goudreault señaló algunos desafíos particulares. Entre ellos, el desarrollo de una estrategia nacional para el diálogo ecuménico y la reflexión sobre las cuestiones planteadas por la inteligencia artificial.

     

    El presidente del Episcopado canadiense expresó el deseo de promover la formación de los fieles para discernir los usos de una tecnología que "está ahí para quedarse", pero que debe permanecer "al servicio del ser humano". También destacó la continuidad del camino de sanación y reconciliación con los pueblos indígenas de Canadá —Primeras Naciones, inuit y métis—, un proceso iniciado hace varios años y que todavía requiere compromiso y cercanía.

     

    En materia migratoria, recordó la creación de un servicio nacional para migrantes y refugiados, destinado a fortalecer la pastoral de la movilidad humana mediante una red de responsables diocesanos, la formación y el intercambio de buenas prácticas.

     

    "Somos de Cristo y Cristo de Dios"

    Para Mons. Castro Castro, el horizonte de la Iglesia está marcado por el Magisterio y por el camino de la sinodalidad.

     

    "El escucharnos, el discernir juntos, el orar juntos nos permite escuchar la voz de Dios", afirmó. Ese camino común, añadió, permite descubrir la dirección hacia la cual deben avanzar las Conferencias Episcopales y sus pastores.

     

    En su reflexión final, el presidente del Episcopado mexicano recordó que nadie es dueño de la Iglesia. "Ni siquiera una Conferencia Episcopal; ni México, ni Estados Unidos, ni ningún país es dueño de la Iglesia", señaló. "Todos hemos de recordar, como dice san Pablo, que somos de Cristo y Cristo de Dios".

     

    Cristo, insistió, es "el único Buen Pastor". Los obispos están llamados a reconocerse como instrumentos de Dios para la consolidación de su Reino.

     

    En un tiempo que Mons. Castro describió como una "crisis antropológica" y un "cambio de época", el desafío consiste en responder al llamado de consolidar un Reino "de paz, de justicia, de amor, de vida y de solidaridad".

     

    Ese deseo de responder juntos, desde la comunión y la fraternidad, fue uno de los signos que dejó este primer encuentro entre representantes de los episcopados de México, Estados Unidos y Canadá.

     

    Las diferencias entre los tres países no desaparecen, pero la experiencia compartida puso de relieve una convicción común: la fe, el bautismo y la misión pastoral invitan a caminar juntos, escuchar la voz de Dios y buscar respuestas comunes ante los desafíos que afectan a los pueblos de Norteamérica.

     

    Vaticannews.va









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