Jóvenes | Ruth Santana y Gabi Bonvechio
De Lisboa a Seúl, las JMJ y
los jóvenes en la construcción de la paz
Las Jornadas
Mundiales de la Juventud de 2023 y 2027 fueron el tema central de la
conferencia celebrada el 30 de octubre en Roma, en la Embajada de Portugal ante
la Santa Sede, incluida en el Festival de la Diplomacia. La embajadora Paiva
reconoce el compromiso de las nuevas generaciones «cuando promueven el perdón
en su propia comunidad y utilizan las redes sociales para desarmar los
discursos de odio».
Desde la
experiencia de acogida de jóvenes de todo el mundo vivida en Lisboa, en el
verano de 2023, hasta la espera de un nuevo encuentro en la Jornada Mundial de
la Juventud de Seúl, en agosto de 2027. Este fue el hilo conductor de la
conferencia organizada por la Fundación Juan Pablo II para la Juventud, que
tuvo lugar la mañana del viernes 30 de octubre en Villa Lusa, en Roma, sede de
la Embajada de Portugal ante la Santa Sede, la cual, junto con la Embajada de
la República de Corea ante la Santa Sede, quiso reflexionar sobre el tema «De
Lisboa a Seúl: un camino hacia un futuro valiente, respetuoso y pacífico».
El Festival de la Diplomacia: correr por la cresta
La conferencia
formaba parte del programa de la 17ª edición del Festival de la Diplomacia, un
evento dedicado a la geopolítica, la economía global y las relaciones
internacionales, cuyo tema este año es «¿What’s the next? Running on the edge»,
«¿Qué nos espera? Correr por la cresta».
Shin: en Seúl, los jóvenes mantendrán diálogos
sinceros
Al dar la
bienvenida a los participantes, el embajador de la República de Corea ante la
Santa Sede, Hyung-sik Shin, delineó el espíritu de la JMJ de Seúl 2027,
prevista del 3 al 8 de agosto de 2027. «Seúl se convertirá en un gran escenario
de encuentros, capaz de superar las divisiones entre Corea y el mundo, entre
las diferentes religiones y culturas, entre generaciones y regiones», subrayó
el embajador. La esperanza se irradiará desde Seúl hacia el mundo y desde el
mundo volverá a Seúl. «Venid a Seúl, de la mano de vuestros jóvenes —fue su
invitación—. Aquí, los jóvenes de todo el mundo se reunirán, mantendrán
diálogos sinceros, rezarán codo con codo y se convertirán en auténticos
compañeros de paz».

La mesa de ponentes en la conferencia
Todos los testimonios de la conferencia
En el
encuentro, moderado por la periodista Maria Gomiero, de Avvenire, también
ofrecieron su testimonio la anfitriona, la embajadora de Portugal ante la Santa
Sede, Maria Amélia Paiva; el presidente de la Fundación Juan Pablo II para la
Juventud, Daniele Bruno, don Riccardo Pincerato, de la Pastoral Juvenil de la
Conferencia Episcopal Italiana, los jóvenes Gian Marco Esposito y Alessandro
Galbiati, y Badriyyakhanim Soltanli, en representación del Festival de la
Diplomacia.
El diálogo como puente hacia Seúl 2027
La preparación
de la JMJ de Seúl 2027 fue el tema central de las intervenciones de la
conferencia. El embajador de Corea del Sur ante la Santa Sede, Shin, ha
destacado que será la primera vez que la Jornada Mundial de la Juventud se
celebre en un país sin mayoría católica y cuya lengua no tenga orígenes
europeos: «un auténtico camino sinodal, que acoge a los jóvenes como el “ahora”
de la Iglesia y como compañeros activos que caminan juntos». En su opinión, el
evento ofrecerá a la Iglesia universal «un testimonio vivo de fe, mostrando de
forma concreta cómo el Evangelio se ha inculturado, con gracia y belleza, en el
rico patrimonio cultural de Asia».
Seúl, foro para discernir los «signos de los tiempos»
En su
discurso, titulado «Una peregrinación de esperanza, el valor que florece en
Seúl», recordó las raíces de la Iglesia en Corea, nacida incluso antes de la
llegada de los misioneros extranjeros y marcada por el testimonio de más de 10
000 mártires. Al evocar la historia de persecuciones y sufrimientos durante la
dictadura militar, afirmó que la JMJ, al situar la paz en el centro, deberá
«permitir que esta ola de paz se propague más allá del encuentro, llegando a
Asia y al resto del mundo». Seúl, según el embajador, será un foro global en el
que discernir los «signos de los tiempos», reflexionando sobre las inquietudes
de los jóvenes, la crisis climática, el capitalismo de consumo y la ética en la
era de la inteligencia artificial.
La preparación de la JMJ 2027
«Seúl se está
preparando con el máximo empeño para acoger a los jóvenes de todo el mundo»,
aseguró, citando la labor de las misiones diplomáticas, la simplificación de
los trámites de visado, el alojamiento en toda la ciudad, los abonos de
transporte, las comidas, la seguridad, la asistencia médica, el apoyo
multilingüe las 24 horas del día y las iniciativas ecológicas, con el objetivo
de «ofrecer un entorno seguro y acogedor, en el que los peregrinos y sus
familias puedan sentirse tranquilos».
Pincerato: en la JMJ uno descubre que forma parte del
mundo
La perspectiva
pastoral la presentó don Riccardo Pincerato, responsable de la Pastoral Juvenil
de la Conferencia Episcopal Italiana. Al recordar la multitud de Lisboa y su
espíritu de alegría y fraternidad, afirmó que, aunque atraviesa continentes,
lenguas y formas diversas, la Jornada Mundial de la Juventud conserva intacto
su corazón: «los jóvenes descubren que no son pocos, que no son extraños, que
pertenecen a algo más grande que su propia parroquia y su propio país». Son
relaciones que perduran mucho más allá del evento.
Las preguntas fundamentales de los jóvenes
Para los
jóvenes italianos, ir a Seúl significará, según el padre Riccardo, «ante todo
recibir y solo en un segundo momento dar». «La Jornada Mundial de la Juventud
no es un evento para consumir. Tiene la forma de un rito de paso, como
cualquier peregrinación», subrayó el sacerdote, recordando que en esa ocasión
los jóvenes se enfrentan a preguntas fundamentales: ¿quién soy? ¿Por quién vale
la pena dar la vida? ¿Qué quiero construir?
Bruno: no a un futuro marcado por los miedos del
presente
Para concluir
la mesa redonda, Daniele Bruno, presidente de la Fundación Juan Pablo II para
la Juventud, retomó el tema del Festival, que invita a mirar hacia el futuro:
«La voz de los jóvenes es indispensable: no porque ya tengan todas las
respuestas, sino porque son capaces de afrontar el miedo con esperanza, la
resignación con el deseo de participar y el distanciamiento con la disposición
a encontrarse con el otro». Bruno subrayó la necesidad de escuchar a los
jóvenes que «se niegan a permitir que el futuro esté marcado únicamente por los
miedos del presente» y retomó la invitación del Papa Francisco a una Iglesia en
la que haya sitio para todos. Además, reiteró la misión de la Fundación: «hacer
posible la participación en la Jornada Mundial de la Juventud también a
aquellos jóvenes que, sin apoyo, no tendrían los medios para asistir, para que
cada uno sepa que es En Seúl, la conferencia de la Fundación Juan Pablo II
El 2 de agosto
de 2027, en vísperas de la JMJ, la Fundación organizará en la Universidad
Católica de Corea la Quinta Conferencia de la Jornada Mundial de la Juventud,
bajo el lema «Los jóvenes y la fraternidad: el reto de una corresponsabilidad
valiente». Se abordarán temas como la paz, el cuidado de la creación, la
promoción de la vida, la amistad social, la economía, la salud mental y la
investigación científica.
Los jóvenes, la paz y la diplomacia
El tema de la
diplomacia como instrumento para la construcción de la paz ha sido el nexo
común en las reflexiones de Badriyyakhanim Soltanli, representante del Festival
de la Diplomacia, y de la embajadora de Portugal ante la Santa Sede, María
Amélia Paiva. Para Badriyyakhanim, que acaba de concluir una formación en
mediación internacional para la paz, la paz va más allá del silencio: es
dignidad, oportunidad, justicia y esperanza. El valor, explicó, no consiste en
gestos grandilocuentes, sino en optar por el diálogo cuando la violencia sería
el camino más fácil; el respeto, en cambio, reside en reconocer la dignidad del
otro, incluso en el desacuerdo. «Mediar no significa tener todas las
respuestas, sino crear un espacio en el que se pueda escuchar a las personas»,
afirmó. Ante los conflictos, las migraciones, el cambio climático y la
desinformación, defendió la necesidad de una diplomacia concreta, inclusiva y
valiente, capaz de traspasar las fronteras y de poner a los jóvenes en
condiciones de asumir un papel de liderazgo, subrayando en particular la
contribución de las mujeres a la construcción de una paz duradera.
Paiva: jóvenes, sean embajadores de la armonía
La embajadora
María Amélia Paiva, que asistió a la JMJ de Lisboa, ha renovado la invitación a
los jóvenes para que sean «artífices de la paz y diplomáticos de la esperanza»,
no simples espectadores, sino protagonistas. Ha recordado la «diplomacia de la
vida cotidiana», a través de la cual la Iglesia invita a los jóvenes a aprender
«el delicado arte de la diplomacia y el oficio de la reconciliación», basados
en los derechos inviolables de la persona, en la libertad y en el Estado de
derecho. Esta diplomacia se traduce en gestos concretos: «cuando promueven el
perdón en su propia comunidad, cuando utilizan las redes sociales para desarmar
el discurso del odio y cuando se acercan a quienes son diferentes». Y concluyó
con un llamamiento: «No entierren sus talentos. Sean auténticos artífices de la
paz. Embajadores de la armonía».
Los jóvenes: la JMJ continúa en las comunidades y en
las redes sociales
El testimonio
de los jóvenes Gian Marco Esposito y Alessandro Galbiati, que compartieron lo
que vivieron en Lisboa, dio un rostro a lo que repitieron todos los
diplomáticos y agentes pastorales: la Jornada no termina cuando se apagan las
luces del escenario. Continúa en la comunidad, en las redes sociales, en las
decisiones cotidianas, hasta que, en 2027, este camino valiente, respetuoso y
pacífico alcance su próxima etapa: Seúl.



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